Nico y Mía, un juego para conocer el mundo.
Nico y Mía, un juego para conocer el mundo.

El otro día pensaba que en esta sociedad tan competitiva en que vivimos, sólo nos enseñan a ganar, le pedimos a los niños que estudien para sacar buenas notas, que hagan las cosas bien por un premio y que tienen que alcanzar la victoria… pero raras veces nos enseñan a perder, entonces el manejo de la frustración cada vez es más fuerte y desagradable porque no aprendimos nunca a saber qué hacer y cómo resolver el sentimiento del fracaso.

Hace un tiempo platicaba con la maestra de mi hija menor, le contaba que teniendo dos hijas con caracteres fuertes el nivel de competencia se hace más presente con el tiempo en mi casa. Ella me recomendó ponerles a entretenerse con juegos de mesa, pero no cualquier juego, sino aquellos en donde cada quién tiene su propio rol para conseguir ganar, así podíamos como papás intervenir en cada una orientándolas en cómo manejar la frustración cuando iban perdiendo.

Pasé varios días buscando un juego que se adecuara a las circunstancias y que a la vez despertara en ellas el interés por jugar juntas por la diferencia de edad, las cautivara de principio a fin y que pudiera involucrarnos también a los papás. Me puse a revisar varios, desde la clásica memoria, dominó, rompe cabezas pero no era lo que se adaptara a las necesidades, hasta que encontré a Nico y Mía.

La maleta de viajero de Nico y Mía para coleccionar todos los países.
La maleta de viajero de Nico y Mía para coleccionar todos los países.

 

¿Qué es Nico y Mía?

Encontré a Nico y Mía en Facebook, un juego que consiste en descubrir el mundo junto a dos niños -lo cual se adapta a mis dos hijas en temas de dinámica de pareja-, que te llevan a conocer los países más representativos del planeta presentando su cultura a través de datos clave y curiosos de aquellos lugares. Mis hijas tienen cierta fascinación por conocer algún día Francia, París particularmente, y lo bonito de Nico y Mía es que tiene varios países de dónde escoger para jugar, y entre ellos Francia -concretamente París- es una de las versiones o módulos del juego.

Nico y Mía vienen con una maleta de viajero, la cual incluye mapa, pasaportes, cartas de bienvenida, tarjetas informativas y más, y en esta maleta vas coleccionando los distintos módulos del juego, cada módulo representa un país y ciudad diferente, la idea es ir de uno en uno hasta viajar por el mundo entero con los niños y coleccionar toda la información de los países.

Lo que más nos gustó de la maleta de viajero fueron los datos curiosos que en ella vienen, la carta de bienvenida y el mapa del mundo.
Lo que más nos gustó de la maleta de viajero fueron los datos curiosos que en ella vienen, la carta de bienvenida y el mapa del mundo.

 

¿Cómo se juega con Nico y Mía?

Nosotros decidimos empezar por Francia, de entrada la experiencia fue distinta, ordené el juego -módulo Paris- a través de internet y llegó el paquete a nombre de mis hijas, lo cual lo hizo más especial y personalizado, la expectativa por abrirlo era enorme, pero quería que el momento para usarlo fuera el apropiado para que encontráramos en él la razón de explicar el tema de ganar y perder, así como el manejo de la competitividad entre hermanas -en mi caso-.

Leímos todas las tarjetas informativas acerca de París, llenamos el pasaporte para iniciar el juego y poder viajar y conocer la ciudad a través de éste. Las niñas aprendieron de la gastronomía del lugar, artistas, lugares destacados y más en la parte introductoria del juego. Luego empezamos el juego, que consistía en un tablero de mesa, un dado y monumentos representativos de la ciudad. La dinámica del juego consiste en conquistar la ciudad elegida a través de la suma y resta de puntos según el número que el dado indique.

El tablero para jugar con Nico y Mía.
El tablero para jugar con Nico y Mía.

Jugar te enseña a ganar o perder

En la medida que íbamos jugando, pudimos irles explicando a las niñas la importancia de aceptar las derrotas, levantarse de ellas y continuar, tan claro lo tuvieron que la menor de mis hijas, quien empezó con menos puntos y quien creímos que no iba a entender el juego, fue la ganadora, ella fue quién conquistó la ciudad de París llegando a la Torre Eiffel, así que decidí enumerar el aprendizaje a continuación:

  1. Pudimos tener la oportunidad para que nuestra hija mayor comprendiera que a veces también perdemos, pero que eso no nos hace perdedores, al contrario, nos hace empoderarnos para que en la siguiente vuelta del juego prestemos más cuidado en seguir instrucciones.
  2. A nuestra hija menor le enseñamos que se vale gozar de la victoria sin ser presumidos, que así quien pierde, no encontrará sentimientos de envidia hacia el que gana.
  3. Enfatizamos en la importancia de alegrarse por la victoria ajena, como no siempre se puede ganar, también es cordial celebrar los éxitos de los demás.
  4. Les aclaramos que los papás son mediadores, mas no somos quienes deciden quién gana o pierde; cada una de ellas elige y toma sus decisiones camino a la victoria o al fracaso, ya está en ellas saber cómo manejarlas para su propio éxito.
  5. Aprendimos que quien va ganando al principio no es quien necesariamente tenga que ganar la final, a veces los papeles se pueden revertir en el camino por distintas decisiones, y que por eso es tan importante prestar atención en el camino para siempre llegar a donde queremos estar.

Sin duda Nico y Mía fueron una experiencia enriquecedora como juego y cultura en casa, creo que tendremos que seguir coleccionando los demás módulos para completar la maleta de viajero, ahora mis hijas saben que la crepa es un plato típico y representativo de Francia, que en la tierra hay desiertos y glaciales, que La Torre Eiffel es el monumento más reconocido de París, así también quiénes son los artistas más representativos del impresionismo.

Espero empiecen a coleccionar el suyo. Disfrútenlo en familia.

~N~