¿Sabías que, según datos de la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA, por sus siglas en inglés), un pañal desechable podría tardar alrededor de 500 años en desintegrarse en un vertedero de basura? Esta cifra es alarmante si consideramos que un niño podría usar unos 4,000 en sus primeros dos años de vida.

Los pañales desechables tradicionales están hechos de plástico, celulosa, materiales que provienen del petróleo y otros productos químicos, como el polietileno, lo que dificulta su degradación en el ambiente. Para fabricar pañales desechables se requiere un alto consumo de agua, energía no renovable y la utilización de la materia prima de los árboles.
Cabe señalar que gran parte de los desperdicios sólidos generados ni siquiera llegan a los vertederos, ya que un buen número de ellos es lanzado inescrupulosamente a cuerpos de agua, como ríos y quebradas, que más tarde desembocan en el mar.

La solución:
pañales reusables y biodegradables

Hace más de cuatro décadas los bebés utilizaban pañales reusables. Esto era más costo beneficioso para la mayoría de las familias y no se contaminaba el ambiente. Al pasar los años, el comercio introdujo los pañales desechables. Si bien actualmente resultan más prácticos debido al estilo de vida ocupado de la mayoría de los padres y madres, ha significado un retroceso en la protección del medio ambiente. En promedio los pañales desechables representan hasta un 50% de la basura doméstica.

Debido a todos estos datos y estadísticas, en diversos países, como México, Estados Unidos e Inglaterra, han surgido marcas de pañales que ofrecen un descanso al medio ambiente. Los pañales ecológicos, disponibles; tanto desechables como lavables, son fabricados con materiales naturales y biodegradables y no contienen aditivos químicos. Algunas marcas reconocidas son gDiapersBioBabyAgúFuzzibunz, y Ecobimbi. La mayoría consiste en un cubierta reusable y un pañal biodegradable. También hay estilos lavables, los cuales son mucho más versátiles y prácticos que los de antaño, pero cumplen el mismo cometido. De hecho, en algunos países del mundo, como Inglaterra, existen lavanderías que se especializan en pañales de tela.

En algunos países de centroamérica ya se venden algunos de estos productos localmente, y con las facilidades de la globalización, también es muy fácil comprarlos por internet.

Estoy segura de que nuestros hijos nos reclamarán haber sido una generación tan cómoda, me parece que el futuro nos demostrará que debimos haber sido un poco más concientes de la basura que tiramos y de los productos que utilizamos.


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Del original de Marielisa Ortiz Berríos