Mi hija se volvió hincha de Argentina porque su jugador favorito es Messi.
Mi hija se volvió hincha de Argentina porque su jugador favorito es Messi.

Se terminó el Mundial 2014. La Copa del Mundo nos trajo sentimientos encontrados, una mezcla de emociones: ansiedad, esperanza, expectativa, adrenalina, felicidad, pasión, desilusión, tristeza, emoción… montaña rusa, derroche de emociones que en pocos deportes se pueden coincidir todas al mismo tiempo.

Pocos deportes tienen la capacidad de llevar a la familia entera y a los amigos frente a la TV sin excepción de edad o sexo. Pocos deportes paralizan horarios de oficina y sus prioridades, pocos deportes unen al mundo entero y el fútbol es uno de ellos. En mi casa no hubo excepción alguna. Cuando se miraba el partido, lo veíamos todos y dentro de cada uno venía una lección de aprendizaje.

Para un niño no pesa y no importa quién ganó la Eurocopa, la CONCACAF, el Balón de Oro o el MVP. Para un niño vale lo que ve a simple vista, si el jugador muerde, si comete alguna falta o si lastima a su oposición, así como también vale si su equipo ganó o perdió y si su jugador favorito está bien o mal.

Conservar el respeto, la fraternidad ¡y el buen humor!, a pesar de que uno gana y el otro pierde: lección inevitable entre los amantes del deporte.
Conservar el respeto, la fraternidad ¡y el buen humor!, a pesar de que uno gana y el otro pierde: lección inevitable entre los amantes del deporte.

 

Las lecciones del Mundial 2014 empiezan desde el día de la inauguración de la Copa del Mundo y las sorpresas que nos trajeron las actuaciones de varios equipos y jugadores sobre la cancha durante casi un mes, donde nos dejaron afónicos de tanto gritar, sin uñas de los nervios y algunas veces con corazones rotos por no ver pasar a algunos; tal fue el caso de la goleada de Alemania ante Brasil, en donde te cuestionas cómo explicarle a un niño que siete goles son la línea delgada entre perder y la humillación.

Este Mundial 2014 se vivió con intensidad en casa, desde las victorias hasta las derrotas. Mis hijas se gozaron cantando cada gol, tusha y porra. La mayor esperaba con ansias vestir su camisola albiceleste. Claro está que a pesar de no saber nada acerca del fútbol, estalló en llanto cuando vio a los niños lamentándose en los graderíos tras la derrota de Brasil, el sentimiento se replicó por empatía en ella, y no entendía por qué pasaba, su argumento solo era “Neymar Jr. no está jugando, van a perder porque Neymar Jr. no está, se fue al hospital porque un jugador colombiano le pateó la espalda…” decía entre lágrimas.

Recordando algunas de las actuaciones del Mundial 2014, repasamos con mi hija de 5 años varias de estas escenas que nos dejaron un mensaje, una lección detrás, que además de haber dejado historia, me sirvieron para reforzar algunos conceptos que no sabía como explicarle:

  1. No importa qué tan famoso o  desconocido seas, siempre debes entregar un trabajo bien hecho. -Actuación de Pitbull y JLo-.
  2. Puede que estés cerca de tu ídolo favorito, pero si te sales de las reglas y el orden establecido, puede que te ignoren.  -Niño que no logró saludar a Messi-.
  3. Si se sueña en grande, se debuta como los grandes. Ser Centroamericano no es una limitación, es una promesa.-Equipo de Costa Rica-
  4. Si finges algo muchas veces, cuando realmente te suceda, ya no te creerán. -Accidente de Neymar Jr.-
  5. Si haces algo con toda tu pasión y entrega, vas a brillar más que los famosos y los populares. -James Rodríguez, máximo goleador-
  6. No necesitas manipular los hechos para lograr alcanzar tu sueño, sino puede que la estrategia ya no te funcione y no logres alcanzarlo. –Faltas provocadas por Arjen Robben-
  7. No importa de qué país vengas, tu talento te hará brillar a donde vayas. -Keylor Navas, portero de Costa Rica-
  8. Defiende la victoria con uñas y dientes, pero siempre respeta a tus competidores. -Mordida de Luis Suárez en el partido contra Italia-
  9. El que te hayas ganado varios premios no te garantiza la victoria del más importante. -Cristiano Ronaldo, ganador del Balón de Oro-
  10. En un equipo se necesita la participación de todos sus miembros, que un miembro sea el fuerte, no te garantiza la victoria. -Lionel Messi, jugador del equipo argentino.
  11. Un equipo mal dirigido y guiado, puede ser llevado al fracaso. – Goleada de Alemania frente a Brazil
  12. El apoyo es en las buenas y en las malas, no solo en las buenas, las alegres y las mejores. -Neymar Jr. apoyando a su equipo en el estadio para el partido del tercer lugar-
  13. En el fútbol, como en la vida diaria, unos ganan y otros pierden, está en uno aprender a disfrutar también ser el segundo lugar. – Victoria de Alemania contra Argentina en el partido de la final-
  14. Cuando defines con consistencia un plan de acción y te planteas metas con perseverancia, será casi segura la victoria. -Plan que llevaría al técnico alemán a su equipo a ganar la final-
  15. Cuando eres fiel a tu equipo, no importa si éste pierde o gana, lo apoyas hasta el final. -El público afectado por la goleada de Brasil-.

Lo cierto es que el fútbol nos une, es como una religión para algunos y como en la vida misma, a veces se gana y a veces se pierde, y no por fuerza el que gana es nuestro favorito. Nos enciende, nos apasiona y nos hace festejar y reconocer a aquellos que han dado todo por su camisola, porque aunque no seamos de ese origen o país, uno decide por afinidad o identificación, a quién quiere seguir o apoyar.

En el fútbol verás como en la vida misma también, quién es consecuente, quién es congruente y quién es fiel a sus convicciones de acuerdo a sus preferencias, porque aquel que empieza siendo hincha de un equipo y pasa brincando de uno a otro, no te hace sentir en confianza sino te demuestra su conveniencia.

Arriba los goles, despidámonos ya del Mundial 2014 y superémoslo: Argentina no ganó la Copa del Mundo, pero sí despertó muchas emociones y sentimientos encontrados.