Es difícil ubicarnos cuando estamos siendo enrollados por  un mundo contemporáneo que  trae consigo toda la oferta del materialismo y el espectáculo, nos volvemos creadores de necesidades superficiales y materiales innecesarias. Hemos olvidado conceptos básicos como valores humanos, familia, sociedad y dejamos o delegamos a terceras personas la labor de construirlo.

Ahora bien recordemos, la familia es la primera sociedad natural y dentro de ella se aprenden las actitudes básicas que después se vivirán en la sociedad. Es una pena que dejemos romper algo como es la familia. Estamos creando una sociedad muy débil, que por lo más mínimo se rinde y se frustra. Necesitamos una sociedad fuerte y para eso, hacen falta valores. Valores que la familia tiene la responsabilidad de inculcar, porque es básico en las relaciones y en la convivencia. Después de todo, la familia unida es el primer y mejor ministerio de sanidad, educación y bienestar. Es cierto que es una tarea agotadora, pero vale la pena echar ese peso sobre las familias para defender un mundo habitable.

No podemos desentendernos en la labor como padres de familia, no podemos soltar la rienda y dejar que el centro educativo se encargue de toda la labor educativa, ellos serán una mancuerna en la parte académica más no son responsables en la parte moral, eso es tarea de cada familia. Inculcar valores que construyan adultos con ética para el futuro.

Si queremos que nuestra sociedad sea justa y nos de gobernantes éticos, jóvenes productivos, matrimonios unidos, etc. debemos fomentar y cultivar los valores en el hogar. Si quieres cambiar un país o una cultura comienza entonces por hacer tu parte en tu núcleo familiar, que con ejemplo podrás hacerte notar y te destacarás por las bases que has puesto para formar tu vida familiar.