Si tu hijo se queja constantemente de dolor de pies, tobillo o rodillas, es tiempo que le pongas atención si no padece de pie plano.
Si tu hijo se queja constantemente de dolor de pies, tobillo o rodillas, es tiempo que le pongas atención porque puede padecer de pie plano.

Yo tenía la sospecha que mi hija tenía pie plano, sus quejas constantes entre dolor y cansancio al caminar me hicieron buscar la opinión de un médico traumatólogo (dolor) ortopedista (pie) y allí empezó la cosa…

Cuando tus hijos son pequeños y empiezan a caminar difícilmente te das cuenta si su pie viene bien o con leves mal formaciones del arco, usualmente seguimos los consejos de las abuelitas y compramos las famosas “botitas blancas” con el propósito de que empiecen a caminar rápido, con firmeza y confianza, lográndolo así entre los 10 y 18 meses de edad.

 

De la sospecha al diagnóstico.

Saber si alguno de tus hijos tiene pie plano es cuestión de estar alerta y observar si las quejas son frecuentes por:

  • Dolor al caminar
  • Dolor constante en las rodillas, tobillos y talones de los pies
  • Incomodidad por casi todos los zapatos
  • Caminar con los pies hacia adentro
  • Facilidad para deformar los zapatos, incluso siendo nuevos

Si tú también tienes la sospecha, lo mejor es que vayan con un traumatólogo ortopedista, y así podrán corregir el problema a tiempo y no llegar a una edad avanzada en donde no es posible retroceder el tiempo y las molestias.

Los años pasaron y mi hija caminaba a mis ojos como cualquier otra niña, pero después de escuchar las constantes quejas de dolor -que muchas veces confundí con doblones por jugar, por el ballet, por saltar o pedalear e incluso por llamar mi atención- finalmente fuimos con un traumatólogo ortopedista.

Yo no lo sabía pero, los problemas de pie plano los sufren miles de niños a diario y los papás muchas veces lo ignoramos o lo pasamos por alto por desconocimiento o desinformación. Tampoco sabía que el pie plano es una malformación que muchas veces puede ser genética y que difícilmente puede corregirse, pero que sí puede aliviarse con una plantilla hecha a la medida y a las necesidades de cada pie con un podólogo, puesta en los zapatos correctos.

 

El examen.

Por suerte los exámenes no son invasivos, primero el doctor se detuvo en observarla de forma superficial, al caminar, al pararse y midió con unas reglas la longitud y distancia de sus rodillas, piernas y pies, para descartar o validar la posibilidad de pie plano. Además, también nos ordenó una serie de pruebas de rutina -ultrasonido y Rayos X- para finalmente diagnosticar si en efecto ella estaba padeciendo de pie plano o si estaba lesionada por alguna actividad física.

 

La solución.

Al tener los resultados, el doctor nos dio el diagnóstico: pie plano, y nos hizo la orden para que un podólogo armara las plantillas a la medida exacta que las necesita su pie. Parece sencillo, pero un par de plantillas puede aliviar el dolor y modificar la posición de su pie, y en cuestión de un par de días el dolor constante que ella sentía empezó a desaparecer.

Como el problema no se corrige del todo pero sí les devuelve la comodidad con la plantilla, también es importante elegir el zapato correcto para ponerla y reemplazar las que vienen de fábrica insertadas.

Después de una larga búsqueda, encontré en una tienda en Paseo Cayalá –Shoeppi– la marca de zapatos ChoozePlae, ambas marca de zapatos de niños muy reconocidas por su diseño y a la vez súper versátil en remover la plantilla de fábrica y colocar la nueva plantilla ortopédica, así los niños no tienen necesidad de usar zapatos especiales y pueden seguir vistiendo como más les guste.

Dentro de esos zapatitos va una plantilla ortopédica y nadie lo nota, ella está feliz y yo satisfecha con la calidad del zapato.
Dentro de esos zapatitos Chooze va una plantilla ortopédica y nadie lo nota, ella está feliz y yo satisfecha con la calidad del zapato.

Plae además es de los pocos zapatos que están fabricados para ser flexibles, con tracción en la suela, hechos de material reciclado y responsable con el medio ambiente, ligeros en peso, con materiales de alta tecnología, duraderos y lo mejor de todo: se pueden lavar en lavadora y son de los pocos zapatos reconocidos y avalados por la “American Academy of Pediatrics”. Lo considero como un súper zapato que cualquier niño debería tener -usando o no plantillas ortopédicas-, pues también está diseñado para uso regular y previene en un 70% futuras lesiones en los pies de los niños.

Elegí estas botas para ella, porque las queremos usar para la época de lluvia y frío.
Elegí estas botas para ella, porque las queremos usar para la época de lluvia y frío porque están fabricadas con neopreno.

Ahora, un par de meses después de empezar a usar las plantillas, mi hija se siente cómoda por dentro y por fuera usando los zapatos que más le gustan sin que se note o sienta la plantilla.