Por: Nancy Chang

Para Mundo de Mamá

 

Cuando estuve embarazada de mi primera hija, no sabía a lo que iba, la duda me invadía y no me quedaba más que leer, preguntar, experimentar y vivir cada etapa del embarazo trimestre a trimestre como fuera llegando. Hoy embarazada con 7 meses en curso – 30 semanas – me doy cuenta que cada trimestre cumple o responde a un conjunto de vivencias que ya espero que sucedan o que sé que vendrán, las cuales te comparto para que no te sientas tan desorientada como yo me sentí en mi primer embarazo a término.

 

Primer trimestre (del mes 1 al mes 3)

1. Los malestares más comunes: empezando desde la náusea matutina, vómitos, acidez, reflujo, intolerancia a los olores, dolores de cabeza o incluso el dolor de ovarios o pechos, serán los malestares más comunes mientras llegan las primeras semanas de embarazo. Todos estos malestares son efecto del ajuste hormonal que está tomando tu cuerpo para acoger a la nueva criatura dentro de ti, pero es cuestión de algunas semanas, no de los 9 meses, lo más probable es que al llegar la semana 12 todos estos síntomas incómodos ya hayan pasado en la mayoría de mujeres.

2. Los cambios de humor: las mujeres estamos más hormonales de lo normal, hay una gran cantidad de hormonas que se están produciendo para formar a ese pequeño ser, por lo tanto van a haber momentos que de pronto nos sentiremos profundamente tristes, deprimidas, abatidas o extremadamente felices y positivas habiendo estado enojadas 2 minutos atrás. Los cambios de humor van disminuyendo en la medida que el embarazo va avanzando, lo importante es que estés consciente de que tus cambios de humor son producto de tu embarazo y que trates de moderarlos en la medida que sea posible.

3. El miedo: es muy probable que tengas pensamientos fatalistas, temor de contarle a tus más cercanos que estás embarazada, que dudes que estés embarazada y por lo tanto que crear que es un retraso o que vas a perderlo, lo importante es que para disminuir este miedo trates de ir a tu médico lo antes posible para que él te dé la seguridad que todo vaya marchando bien desde un inicio. También puede que te invada un miedo psicológico por el que pierdas tu autonomía o independencia por la llegada de esta etapa en tu vida y te hagas preguntas como “podré cuidarle?”, “seré una buena mamá?”, “podré tener relaciones con mi pareja?” etc. lo cual es totalmente normal que te cuestiones, más si se trata de tu primer embarazo.

4. Mi cuerpo se siente diferente: desde los pechos que ahora crecen desmedidamente, se endurecen y están hiper sensibles, hasta sentir la sensación de llenura o vientre abultado serán los cambios que físicamente empezarás a notar en tu cuerpo, nada fuera de lo común, incluso no a todas les pasa.

5. Sueño profundo: no lo catalogaría como un malestar, puesto que dormir a veces es reconfortante. Las mujeres en las primeras semanas manifiestan un sueño excesivo y profundo a toda hora, que es mejor que te des una siesta corta durante el día, o terminarás agotada.

 

Segundo trimestre (del mes 4 al mes 6)

1. Los primeros cambios notorios en el cuerpo: seguramente tu ropa ya no te quedará bien como antes, esto significa que es tiempo de usar ropa de maternidad, tu vientre crecerá y si no lo demuestras es probable que por allí alguien crea que simplemente “has engordado” y si te lo dicen seguramente no te agradará nada escucharlo, por tal razón, la ropa de maternidad o blusas ajustadas que dejen ver tu pancita son los mejores aliados de esta etapa en que tu pancita se abulta rápidamente. Otro cambio es que probablemente vayas a necesitar una nueva talla de brasier o sujetador, porque tu tamaño tiende a aumentar en el segundo semestre y esto te evitará molestias y definirá mejor la forma de tu busto. Algunas mujeres empiezan a manifestar cierto oscurecimiento en las axilas, pezones o en la línea vertical sobre el vientre materno, esto también es consecuencia del cambio hormonal que está viviendo tu cuerpo, que luego del parto regresarán a su color regular.

2. Llega el bienestar: dejarás por un lado los malestares del primer trimestre y empezarás a disfrutar más de tu embarazo y el peso de tu pancita no te hará sentir tan cansada aún. Esta es la etapa ideal para hacer algún viaje de vacaciones previas a tener a tu bebé, porque no te agotarás con tanta facilidad como en el tercer trimestre y tus cambios de humor se verán más regulares a como eran durante el primer trimestre.

3. Aumento de apetito y peso: es probable que experimentes un aumento de apetito en las últimas semanas, disfrutarás más de la comida pero ten cuidado porque si lo haces desmedidamente entonces tu peso comenzará a subir sin control alguno; evita el azúcar refinada, las sodas, postres, frituras y grasa saturada y mejor sustitúyelos por fruta, verdura, yogurt, queso reducido en grasa y proteínas.

4. La planificación: es probable que en este trimestre puedas conocer el sexo de tu bebé, lo cuál te permitirá planificarte en ciertos aspectos como: elegir el nombre, preparar la habitación, empezar las compras necesarias, etc. aprovecha a hacerlo ahora que no estás tan agotada como en el último trimestre.

5. El primer contacto con tu bebé: los ultrasonidos, en particular el 4D, son el primer contacto con tu bebé y a través de estos podrás conocer el sexo, sus rasgos, la posición dentro de tu vientre, etc. Otro contacto importante que estableces en este trimestre es el sentir por primera vez cómo se mueve con tal precisión cuando se voltea, patea o se estira, lo cual puedes compartir con tu esposo para que lo sienta con su mano sobre tu vientre también.

6. El constante olvido: pareciera mentira, pero la memoria empieza a fallar, así que hazte de notitas y recordatorios porque lo más seguro es que en lo que recuerdas hacer algo y no lo lleves a cabo, puede que se te olvide en los próximos minutos.

 

Tercer trimestre (del mes 7 al mes 9)

1. El cansancio: seguramente te sentirás físicamente más cansada de lo normal, claro el peso de tu pancita y muchas veces la acumulación o retención de líquidos en algunos casos puede ser motivo de cansancio físico, tus piernas tienden a sentirse más cargadas y tu espalda recibe el peso de tu pancita. Procura descansar por períodos durante el día, o cambiar de actividad a una que te provoque relajación. No olvides caminar por lo menos durante 20 minutos para mejorar la circulación sanguínea de tu cuerpo.

2. Dificultad para dormir: el cansancio físico que sientes probablemente esté asociado a que no puedes dormir tan cómoda o plácidamente como antes, ahora te estarás despertando por lapsos de cada 3 horas, dicen algunas personas que son las horas en que despertará tu bebé y que tu cuerpo está acostumbrándote desde ya a este develo. También sentirás dolor de cintura, pelvis, cadera o incluso fatiga al respirar, para evitar estas incomodidades, procura colocar una almohada entre tus piernas y duerme sobre tu lado izquierdo, este lado permite que la sangre circule mejor y que tu oxigenación no se vea afectada al momento de dormir, entonces te sentirás menos sofocada al respirar por el peso de tu pancita.

3. El aumento de peso: entre la regulación del apetito y el crecimiento de tu bebé, estarás experimentando cambios en tu peso porque la demanda de alimento será más, lo importante es que mentengas una dieta equilibrada para que no aumentes demasiado, ya que alrededor de 20 – 22 libras es lo razonable aumentar durante un embarazo desde su inicio, de lo contrario te costará mucho bajar las libras de más luego del parto.

4. Vuelven los cambios de humor: si creías haber dejado los cambios de humor en el primer trimestre, te tengo malas noticias, en la medida en que el estrés por el parto y la ansiedad por que todo salga bien y que todo esté preparado para la llegada de este nuevo miembro de la familia, es probable que vuelvas a experimentar cambios de humor y que termines rematando con tu pareja, tómalo con calma.

5. Vuelve el miedo: durante este trimestre el tipo de miedo que se experimenta es muy diferente al miedo del primer trimestre, aquí te harás preguntas que te puedan aturdir como “será parto normal o cesárea?”, “me dolerá la recuperación?”, “será mi hijo normal?”, “vendrá sano?”, “se me adelantará?”, “será prematuro?”, es normal que te preguntes todo esto, pero lo único que te tranquilizará será que tu médico responda estas preguntas por ti.

6. El síndrome de la preparación del nido: cuando se acerca la fecha del parto, comenzarás a verificar que esté todo listo y puesto en su lugar, prepararás la cuna, el ropero, la maleta para el hospital, la ropita del bebé, etc. todo con el propósito de tener listo el “nido” para su llegada, a casi todas las mamás les pasa esto, y es aquí donde terminan de acoplarse psicológicamente a la llegada de un nuevo miembro al hogar.

 

Podré haber leído libros enteros, pero no creo nada tan relevante de recordar como estos puntos que menciono, que a mi criterio son los que más se repiten de embarazada a embarazada.

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