Por: Nancy Chang

Para Mundo de Mamá

@nachis_


Hace semanas atrás el interés por este tema ha comenzado a despertar mi curiosidad e inquietud, y es que es justo el momento en que voy en mi automóvil oyendo al fondo un programa en la radio en el que escucho vagamente la frase “crónica de un aborto anunciado”, y es ese el momento cuando el locutor logra captar mi completa atención.

Mientras avanzaba el programa en la radio se hablaba de clínicas, un testimonial donde una mujer fue testigo del aborto practicado por una amiga en una clínica clandestina, moralidad, opiniones de los radioescuchas, cifras y más;  sólo lograban remover mi instinto de madre y mujer al mismo tiempo que ponían mi piel como la de una gallina, con los pelos de punta como le dicen algunas personas.

Continué escuchando el programa y mi mente volaba y viajaba, me hacía preguntas que antes nunca me había cuestionado, preguntas como cuántos abortos se practicarán al año?, cuántas clínicas clandestinas habrán en mi país de origen?, será responsabilidad de la mujer?, será mala información el tomar vagamente la decisión? y no pude responderme nada. Sólo sabía que mi postura pro vida cada vez se sentía más aludida y lastimada respecto al testimonial que escuchaba.

Más adelante me distraje y le perdí importancia al tema y al programa de radio que había escuchado días atrás; los días pasaron y recordé esa noche en que escuché el programa de la radio; entré a Google e ingresé la palabra “aborto” en el buscador, y mientras me generaba más y más búsquedas me molestaba la ligereza con que se tocaba el tema y las tantas opciones para interrumpir un embarazo, como le dicen ellos, “no deseado”.

Traté de buscar las cifras acerca de cuántos abortos se practicaban anualmente alrededor del mundo y los datos son escalofriantes. Se estima que en el mundo se realizan entre 42 y 46 millones de abortos anuales (entre el 20 y el 22% de los 210 millones de embarazos que se producen en el mundo al año) lo que representa, para quienes consideran al embrión como vida humana,la principal causa de mortandad en la especie.De entre los 42 y 46 millones de abortos practicados anualmente, al menos 19 millones se consideran abortos inseguros,es decir, abortos en los que la vida de la mujer está en peligro. En América Latina y el Caribe durante el 2000, se realizaron 29 abortos inseguros por cada mil mujeres de entre 13 y 44 años de edad, más del doble del promedio mundial de 14 abortos por cada mil mujeres y 32 abortos por cada 1000 nacimientos.Se estima que el aborto inseguro constituye la tercera entre las causas directas (13%), después de las hemorragias (25%) y las infecciones (15%) de las 536.000 muertes maternas que se producen cada año en el mundo,aunque en América Latina la fracción de muertes maternas debidas al aborto inseguro alcanza el 17%.En América Latina y en el Caribe, de los 18 millones de embarazos que se producen cada año, 52 por ciento no son planeados y el 21 por ciento de ellos terminan en un aborto.

Se habla del aborto como hablar de un servicio básico, se refiere al embarazo como referirse a un estado de enfermedad, se menciona a un embrión como mencionar un producto envasado, se reconoce a la vida como que fuera una decisión que nos pertenece y está a nuestra libre elección. Y es que mientras avanzo en mi búsqueda por el navegador, sólo puedo ver más y más de aquello que le llaman una salida inmediata, discreta y sin mayor tratamiento o dolor para un embarazo no deseado. La vida para quienes no la consideran antes del nacimiento, sólo no cobra un rol criminal sino más bien una salida que con silencio resuelve ese problema al que no se quiere enfrentar la mujer al haber decidido tener relaciones sexuales con su pareja de forma irresponsable.

Cuesta tanto hacer entender a determinados grupos sociales femeninos que  existen soluciones y salidas confiables que apoyan la decisión de continuar y completar ese embarazo y traer al mundo a ese ser humano que no pidió venir o ser.

Acercándome a personas que luchan en favor a la vida, pude saber que hay centros para acoger a la mujer y darle vivienda temporal mientras tienen a sus hijos si estas son expulsadas de sus hogares por sus familiares que no apoyan su decisión de continuar con el embarazo.

El tema del aborto es tan complejo, como tan poco regulado en las sociedades actuales; mujeres mueren diariamente por la mala práctica abortiva, se enfrentan a daños psicológicos y permanecen en el anonimato como cómplices de un homicidio que se comete en silencio.